ECUSA is grassroots

Muchos de vosotros habréis leído el artículo reciente de la investigadora Amaya Moro en el que cuestiona el origen y crecimiento de nuestra asociación atribuyéndole toda la responsabilidad y el mérito a una “estrategia agresiva de arriba hacia abajo” del gobierno español. Como miembros fundadores y antiguos presidentes, nos hemos sentido tremendamente ofendidos por esa afirmación que desmerece nuestro esfuerzo personal y el de muchísimas más personas, y nos vemos en la necesidad de señalar la falta de rigor del artículo y corregir las inexactitudes.

ECUSA es una asociación surgida de la comunidad de investigadores españoles en EE.UU. y es una extensión natural de iniciativas similares surgidas con anterioridad en otros países de Europa, como son las asociaciones en Reino Unido (CERU) y Alemania (CERFA). Las primeras reuniones del grupo fundador, nueve profesionales de la ciencia del área de Washington DC, comenzaron en mayo de 2013 y el período de trabajo y reflexión para concebir la idea y presentarla duró hasta marzo de 2014. En julio de 2013, como muchos otros investigadores recibimos un correo electrónico genérico donde se describía el interés de FECYT (Fundación Española para la Ciencia Y la Tecnología) en apoyar procesos de este tipo en EE.UU. Algunos respondimos, pero nunca recibimos respuesta. Del interés de FECYT en apoyar la iniciativa ECUSA no supimos hasta febrero de 2014 cuando la presentación era inminente.

El efecto dominó de ECUSA en otras regiones de EEUU fue rápido, pero la conexión entre comunidades fue un proceso orgánico que no siempre resultó fácil. El interés genuino que la misión de la asociación ha generado en la comunidad de científicos se demuestra en que actualmente Boston y Nueva York, dos de las regiones con mayor concentración de investigadores, son las que tienen mayor peso en número de miembros y puestos de responsabilidad, por encima de Washington DC, origen del proyecto y más institucional.

La concepción de la idea, definición de los objetivos, elaboración de los estatutos y desarrollo de la estructura y los mecanismos de gobierno de la asociación ha sido responsabilidad exclusiva de los científicos que han compuesto la junta directiva, los comités de trabajo y los capítulos. La vinculación con FECYT ha sido desde el principio una colaboración entre instituciones independientes, con objetivos diferenciados, que coinciden en determinados aspectos como es dar visibilidad a la ciencia. Nunca ha entrado dinero de FECYT directamente en ECUSA, pero sí se ha colaborado en múltiples eventos, incluidos los dos congresos celebrados hasta ahora, y algún proyecto puntual donde encontramos un interés común. Las gestiones de la representante de FECYT en la embajada han facilitado, entre otras cosas, obtener salas para eventos y dar a conocer la iniciativa a comunidades de investigadores de todo el país a través de la red de consulados. El principal y continuado financiador de ECUSA ha sido la Fundación Ramón Areces, una fundación privada que ha confiado en la asociación y sus programas desde que nos conoció. ECUSA con el objetivo de ser sostenible a través de sus programas, actividades y miembros, ha competido con éxito por fondos del ministerio de Exteriores destinados a jóvenes y comunidades en el exterior. Esa es la razón por la que los logos están en lugares como la Circular, boletín informativo que se envía una o dos veces al mes a todos los miembros. Los mayores responsables del éxito de ECUSA son sus incontables voluntarios, actualmente más de 60 repartidos en cinco capítulos (Boston, California, MidWest, Nueva York, Washington DC).

Los programas de ECUSA que incluyen charlas de divulgación, ECUSA en las escuelas, mentoring, eventos sobre salidas profesionales, apoyo migratorio, mujeres en ciencia, etc. han sido reclamados por la comunidad y resueltos desde dentro. Todo ello desde un esfuerzo voluntario de personas que lo compatibilizan con su profesión.  Ha habido un grupo de trabajo de política científica durante meses debatiendo qué posición es representativa de la comunidad y debe ser adoptada por ECUSA y qué recomendaciones se pueden dar desde la perspectiva que da ser profesionales en EE.UU., el país líder en investigación e innovación. Se ha invitado a Amaya Moro en múltiples ocasiones a ser parte de la comunidad y de ese grupo en concreto. Ella ha preferido no participar. Si algo hemos aprendido del trabajo de estos años al frente de la organización es que los tiempos los marca la propia comunidad, especialmente las personas que se involucran activamente. Por su carácter integrador, en materia de política científica la asociación está pasando por un proceso de maduración natural que ha tenido su última expresión en el panel específico del último encuentro.

Es evidente que un evento como el primer encuentro de científicos españoles en EE.UU, con la representación del jefe del estado, sólo es posible si existe un interés desde las instituciones en dar visibilidad al proyecto, y nos vamos a permitir aceptar el adjetivo de que ha sido notable (“remarkable”) que lo hayamos conseguido con la credibilidad ganada de un trabajo “bottom-up”. Todos los contenidos científicos de ese primer encuentro y el segundo que tuvo lugar hace una semana en el Massachusetts Institute of Technology han sido elaborados exclusivamente por el comité científico compuesto en su mayor parte por miembros de ECUSA y presidido por el vicepresidente de ECUSA tal y como establecen los estatutos.

 En definitiva, atribuir todo este esfuerzo que describimos arriba al plan de una institución ajena nos parece injusto y superficial, basado en un desconocimiento de la organización (véanse Memoria 2015, Memoria 2016). Sólo el atrevimiento ingenuo de un movimiento de base, grassroots, es el que lo ha hecho posible. Promover una asociación así en EE.UU. no se había hecho antes “porque no se sabía ni por dónde empezar”, reconocido por las instituciones. Empezamos unos pocos, somos 200 full members y 800 más asociados. Trabajamos en más de 80 instituciones repartidas por más de 30 estados y haremos de esta asociación lo que nosotros como miembros con derecho a voto queramos, porque elegimos a nuestros representantes. “Back to grassroots” significa aprovechar el momento y hacer de ECUSA lo que queramos que sea. Desde la comunidad la concebimos y desde ella le damos forma conforme avanzamos.

 Atentamente,

Ignacio Ugarte-Urra

Teresa Nieves-Chinchilla

Co-fundadores y ex-presidentes de ECUSA