Primer aniversario de ECUSA Boston: From Spain to Boston: a road to success.

Hoy hemos celebrado el primer aniversario del capítulo local pionero en ECUSA, el de Boston. Llegamos al final de esta primera etapa con una perspectiva dual: por un lado, ¿ya un año? Qué rápido pasa el tiempo…  Por otro lado: ¿sólo un año? ¡Si con todas las cosas que hemos conseguido parece que lleváramos un lustro en marcha! Pues no, ECUSA-Boston dio sus primeros pasos desde las sombras hace tan sólo un año, tal día como hoy, en una sala abarrotada de Boston University. Por aquel entonces yo aún no formaba parte de ECUSA y recuerdo haber pensado: “a ver si esta iniciativa no se extingue como todas las demás”. Y la verdad es que no podía haber estado más desencaminada. No sólo no se ha extinguido, sino que se ha expandido a una velocidad vertiginosa, pasando de la teoría a la práctica en tiempo récord y convirtiendo en realidad decenas de proyectos únicamente perfilados como esbozos abstractos dentro de nuestras cabezas. 

Miembros de la junta directiva de ECUSA-Boston celebrando el primer aniversario.

Miembros de la junta directiva de ECUSA-Boston celebrando el primer aniversario.

De izquierda a derecha: Luis Olmos, vicepresidente de ECUSA Boston, Mercedes Barcells, investigadora en MIT Division of Health Sciences and Technology, co-fundadora programa MIT-Spain, co-fundadora Regenear, D. Julio Núñez Montesinos, cónsul español en Boston, Isabel Domínguez, co-fundadora de ECUSA-Boston y Cristina Vázquez-Mateo, presidenta de ECUSA-Boston.

De izquierda a derecha: Luis Olmos, vicepresidente de ECUSA Boston, Mercedes Barcells, investigadora en MIT Division of Health Sciences and Technology, co-fundadora programa MIT-Spain, co-fundadora Regenear, D. Julio Núñez Montesinos, cónsul español en Boston, Isabel Domínguez, co-fundadora de ECUSA-Boston y Cristina Vázquez-Mateo, presidenta de ECUSA-Boston.

En el evento de hoy, al que han asistido un centenar de personas incluido D. Julio Núñez Montesinos, el cónsul español en Boston, hemos hecho un recorrido de puntillas por este año tan productivo que nos ha dejado buen sabor de boca. Los números en realidad no son tan importantes como las personas, por eso lo que cuenta no es cuántos socios se han unido a ECUSA a lo largo de estos meses, sino quiénes son y qué les ha llevado a querer formar parte de nuestra comunidad. Entre los culpables se encuentran el apoyo brindado a los científicos españoles que hacemos ciencia en el exilio (charlas, networking, Ciencia y un jamón), la información que recibimos cada dos semanas a través de la circular (noticias, eventos, ofertas de empleo…), los contactos (networking, nuestra guía de expertos), los programas de educación (ECUSA EDUCA, ECUSA entre culturas)… Y más allá de todo motivo circunstancial, se encuentran nuestros ponentes; científicos con una larga experiencia en su campo y una carrera laureada de éxitos, que nos han puesto la piel de gallina ante el deleite del conocimiento, regalándonos historias fascinantes que nos transportaron desde la evolución biogeográfica hasta la desensibilización de alérgicos, pasando por ciencia contada en forma de cuento, cómo hacer networking con una caña en la mano o con tacón de aguja y corbata, cómo se vive desde dentro la lucha contra el cáncer infantil y, por último, nuestra lección de hoy, de la mano de la Doctora Mercedes Bacells, que nos ha dejado boquiabiertos ante las posibilidades que se nos vienen encima con la ingeniería de tejidos. La doctora Barcells no sólo tiene un grupo de investigación en Harvard-MIT Division of Health Sciences and Technology, sino que además es profesora en el Institut Químic de Sarrià School of Engineering (IQS) de Barcelona, co-fundadora y co-directora del programa MIT-Spain y co-fundadora de la empresa Regenear. Y por si esto no fuera suficiente, también es madre de dos niñas que hoy han tenido el placer de sentarse junto a sus familiares en primera fila para entender de una vez por todas qué es eso tan marciano que hace su madre en el laboratorio. Basándose en la mecanotransducción, que viene a ser la modelización de vasos sanguíneos in vitro, en el laboratorio de la doctora Barcells intentan entender cómo interaccionan las células en las diferentes capas que forman las venas y arterias. Este conocimiento sirve para desarrollar diferentes prótesis y otros artilugios que se utilizan para tratar a enfermos cardiovasculares, cuya tasa de mortalidad es, como bien nos recuerda Mercedes, muy superior a la de enfermos de cáncer. 

Dra. Mercedes Barcells en el evento del primer aniversario de ECUSA-Boston. MIT, Cambridge, MA. 2 de noviembre de 2015.

Dra. Mercedes Barcells en el evento del primer aniversario de ECUSA-Boston. MIT, Cambridge, MA. 2 de noviembre de 2015.

La aplicación clínica de estos modelos es tan importante que ha culminado con la creación de una nueva empresa o “start-up”, Regenear, de la que la doctora es co-fundadora. Aunque Mercedes nos confiesa que la verdadera razón de ser de Regenear se llama Andrea, y es su ahijada. Andrea nació con microtia, o micro-oreja, una enfermedad con una prevalencia de 1 entre 6000. Después de toda una vida de investigación en regeneración tisular e ingeniería de tejidos, el destino tuvo a bien desafiar a esta mente maravillosa tocándole el corazón con alguien tan cercano e indefenso que despertó en ella la necesidad de buscar soluciones.  De las ganas de cambiar el mundo de Mercerdes y del apoyo de otras muchas personas, surgió Regenear, que tiene como misión desarrollar tejido cartilaginoso a partir de tejido del propio paciente para crear, sobre todo, orejas y narices que cambiarán la vida de pacientes con problemas congénitos o causados o por traumatismos. Ni que decir tiene que la psique humana no está preparada para lidiar con según qué tipo de alteraciones físicas, y que, aunque la baja incidencia clasifique la microtia como “enfermedad rara”, alejándola de lo que se considera un negocio protésico rentable,  no deja de ser una lucha diaria para muchos niños que intentan integrarse en la normalidad. Mercedes nos cuenta orgullosa que el próximo año empezarán con ensayos clínicos en pacientes, y que aunque aún queda mucho por recorrer, es realmente reconfortante ver que la delgada línea entre ciencia básica y clínica a menudo se funde para dar esperanza a muchas personas.

Y para terminar, el tercer gran proyecto de Mercedes es el programa MIT-Spain, mediante el cual 98 estudiantes de doctorado españoles desde 2001 hasta hoy ya han tenido el privilegio de absorber conocimiento en uno de los mejores centros de investigación científico-tecnológica del mundo, el Massachusetts Institute of Technology (MIT), para los profanos, el centro que domó al indomable Will Hunting. El programa funciona de forma bilateral oficialmente desde 2007, permitiendo que estudiantes americanos puedan también realizar estancias en España. Gracias a programas como éste, algún día el mundo dejará de ver España como ese país donde se duerme la siesta, se come de muerte y se cierra en agosto, para ver que es también ese país donde nos preocupamos por investigar en energías renovables, el cambio climático y donde se forjan científicos de excelencia que mejoran el mundo firmando contratos en inglés con apellidos españoles.  

Y con esta esperanzadora visión de pasado y futuro, cerramos un año lleno de éxitos que no hubiera sido posible sin la ilusión y el esfuerzo de muchos voluntarios que, a pesar de todo, somos unos apasionados de la ciencia y hemos adquirido el compromiso de transmitir esa pasión a nuestro país. Así que, como dice la doctora Barcells: persigue tus sueños con toda la pasión de la que seas capaz, al fin y al cabo, algunas veces hasta se cumplen. 

Chari Fernández Godino